Testimonio Colonia Sanlúcar 1985 – Isabel Margarita

ASÍ VIVÍ Y SENTÍ LA COLONIA SANLÚCAR 1985

Lo he pasado tan bien que, no sé casi cómo empezar a contaros lo que han supuesto para mí estas vacaciones.

Eran las 8 de la tarde del día 31 de Julio, y me encontraba en un autocar lleno de niños con los que compartiría 15 días. Punto de destino: Sanlúcar de Barrameda. Y gracias a estas colonias en las que he participado como monitora, he conocido por dentro el espíritu de la Comunidad Nazaret.

Han sido 100 niños de edades 7-12 años, 24 monitores y, llevando el timón de todo el grupo, Domingo P. Claretiano y Manolo Hno. del Sagrado Corazón. También un grupo de personas mayores se encargaban del mantenimiento para que todo funcionase, sobre todo las comidas que degustábamos con avidez pequeños y mayores.

En esos quince días que quedaron atrás en fechas, muy presentes todavía en mí, tuvimos tiempo de cantar, jugar, ir a la playa cada día, excursiones, ratos de oración, conocernos un poquito… porque sus corazones son sencillos y claros como el agua, porque saben querer de una manera especial. Ha sido para mí, de verdad, una experiencia única, que me ha ayudado a descubrir lo mucho que puedo dar, a valorar el gran esfuerzo que hacen mis padres por mí.

En Sanlúcar, junto a los niños de San Blas me he sentido pequeña y cada día que viví junto a ellos, mi corazón se esponjaba de alegría por la suerte que tuve de estar allí. De todo he sacado la conclusión de que el mundo puede cambiar, y yo voy a intentar cada día superarme en esas pequeñas debilidades que a veces tanto nos cuestan superar. No voy a dejar secar esa semilla de amor que he sentido florecer dentro de mi alma en esos quince días y regaré en acción hacia los demás.

Y no quiero terminar sin hablar de gente como son los responsables de Nazaret que sin dar grandes muestras de lo que hacen, son laboriosas y silenciosas hormiguitas.

Gracias por darme la oportunidad de conoceros y, contad conmigo siempre.

Isabel Margarita